Historia de
“La moneda es, a veces, un enigma a resolver, un jeroglífico
repleto de mensajes. Es siempre una
inagotable fuente de información”.
Conquista y Colonia
Antes del descubrimiento de América, el medio de cambio más común
para las transacciones normales era el cacao.
Sin embargo, no era el grano pequeño que se utiliza para hacer el
chocolate, sino uno más ordinario.
En Guatemala también se dieron estas prácticas comerciales
de intercambio según las necesidades del consumidor. Asimismo, se utilizaban productos que por su
valor o rareza, eran considerados monedas de intercambio.
La consolidación de la conquista hispana en América
introdujo los usos y costumbres de los españoles. Teniendo ellos la costumbre de utilizar la
moneda metálica, los gobernadores se vieron en la necesidad de importar algunas
para el intercambio y luego de crear una colonial.
República de
Centroamérica
Después de la
independencia y en la corta anexión a México, se introdujo moneda mexicana de diferentes
denominaciones. Acuñadas en 1822 y 1823 con el busto de Agustín de Iturbide.
Adicionalmente a estas monedas se acuñaron unas monedas de proclama, por
el Estado de los Altos (Quetzaltenango) y por la ciudad de Guatemala, en la
cual se proclamaba al Emperador Agustín I como soberano del Estado y de la
capital.
En 1824, se prohibió la acuñación de moneda con el busto,
escudos de armas y cualquier distinción de la monarquía española.
De
República de Guatemala
Con la disolución de
Esta diversidad de monedas circulantes en el país creó
desconfianza. La macuquina era una
moneda que había dejado de acuñarse desde hacía más de cien años. Por su gran circulación, las autoridades
llegaron a la conclusión de que probablemente los indígenas las habían
acaparado o atesorado. De esa cuenta se
llamó a su amortización. El tener el
mismo valor que las monedas de Carrera, estimuló la exportación de estas
últimas.
1871, Gobiernos
Liberales.
Bajo la presidencia de
Justo Rufino Barrios, el sistema monetario siguió basándose en la acuñación de
monedas de oro y plata. Estas se
emitieron en el sistema decimal: de cinco, diez, veinticinco y cincuenta
centavos. También se introdujo el uso del papel moneda con el producto de las
expropiaciones a
Se creó el Banco Nacional y en 1874 se emitieron los
primeros billetes de Guatemala, en la denominación de un peso. Estos salieron a circulación en 1875 y
llevaban las efigies de Barrios y José María Samayoa,
ministro de Hacienda y Fomento. En 1876
perdieron la garantía del Estado y su poder liberatorio, pues ese año el banco
fue liquidado. Tras la muerte de
Barrios, el mando presidencial fue asumido por el General Manuel Lisandro Barillas y fue así como, en 1887,
El desorden económico creado por el gobierno de Barrios con
su campaña de guerra centroamericana, su muerte en la batalla de Chalchuapa, la poca capacidad de Barillas
y, luego, el gobierno dilapidador del general José María Reyna
Barrios (de
Durante el mandato de Manuel Estrada Cabrera, siguió la
emisión masiva de billetes por parte de los bancos privados, mientras que el
gobierno escasamente acuñó, entre 1900 y 1911, monedas de níquel de un cuarto
de real, medio y un real. En 1915 se
admitieron dos provisionales en cobre, en las denominaciones de 12 centavos y
medio y 25 centavos, respectivamente.
En 1922 se acuñó una de 50 centavos en bronce-aluminio, que
el público dio en llamar “las solares” en referencia al ministro de Hacienda de
entonces, Rafael Felipe Solares, quien impulsó esta acuñación para
contrarrestar un poco la escasez de moneda.
Finalmente en 1923 se admitieron dos monedas: de un peso y de cinco pesos, con las efigies de Miguel
García Granados y Justo Rufino Barrios.
Los diseños emitidos por los bancos privados de la época se
orientan hacia el uso de figuras alegóricas relacionadas con el comercio, como
puertos, buques y ferrocarriles, entre otras.
En algunos casos se incluye el escudo de armas o el quetzal. Los bancos emisores fueron, en su orden, el
Banco Internacional fundado en 1877; el Banco de Occidente en Quetzaltenango,
en 1881; el Banco de Guatemala en 1895 y el Banco Americano en 1893. En 1898 se estableció el Comité Bancario de
Guatemala como una entidad mixta, el cual también emitió billetes con el
respaldo de plata para cubrir gastos de gobierno.
Reformas Monetarias
El desorden monetario y
económico del país, heredado por los gobiernos que sucedieron a Estrada
Cabrera, fue corregido en la administración de José María Orellana,
con la reforma monetaria del 26 de noviembre de 1924. Por medio de esta se creó el Quetzal como
símbolo monetario, y se ordenó redimir los billetes de pesos que circulaban, a
un cambio de sesenta pesos por quetzal.
Al inicio de esta medida, no se emitieron billetes sino
monedas de oro y plata. Las de cinco,
diez y veinte quetzales se acuñaron en oro, mientras que las de un quetzal,
medio quetzal, un cuarto, diez y cinco centavos de quetzal se acuñaron en
plata. Las de un centavo fueron de
cobre.
A partir de 1927, nuevamente se emitió papel moneda, primero
en la denominación de un quetzal y posteriormente en denominaciones de dos,
cinco, diez y veinte quetzales, pero nunca se pusieron en circulación.
El anverso de estos primeros billetes llevaba la efigie del
general Orellana, mientras que el reverso lucía
motivos según la denominación, como una estela de Quiriguá,
el puente colonial de
En 1943 se acuñó una moneda de veinticinco centavos, que se
puede considerar conmemorativa, con el diseño del Palacio Nacional y, en lugar
del escudo de armas, un mapa sobre el cual descansa el quetzal. Sin embargo, el acuerdo gubernativo por el
cual se legalizó y autorizó el curso legal de esta moneda no se emitió sino
hasta en febrero de 1944.
Con
La emisión monetaria básicamente siguió igual en lo que a
moneda se refiere, aunque se introducen otros diseños. Los billetes salieron con fecha de
autorización del 15 de septiembre de 1948 y, aunque mantuvieron los mismos
colores, sus diseños fueron orientados hacia el realce de la cultura y el
patrimonio.
De
Monedas y Medallas
“El arte de los
grabadores, tanto los de la época colonial como los de la época republicana y
actual, ha quedado impreso en las monedas metálicas.
Entre los primeros grabadores de
“Hasta casi mediados del siglo XX, debido a la escasez de
moneda para pagar los jornales, los finqueros se dieron a la tarea de acuñar
sus propias monedas. Estas monedas no
fueron más que un medio de fijar la mano de obra de los trabajadores, pues
tales “fichas”, como las nombraba el público, sólo tenían valor en las tiendas
de las fincas donde los campesinos trabajaban.
“Desde tiempos muy remotos ha sido costumbre de los países
acuñar monedas o medallas que conmemoren a una persona o un hecho importante en
la vida de los pueblos. En Guatemala se
acostumbró acuñar medallas de proclama durante la colonia para conmemorar la
subida al trono de un nuevo monarca.
Eran del tamaño de las monedas de curso legal y por lo tanto el público
las aceptaba como moneda corriente, en algunos casos se les asignó valor.
El Periódico. 6 de Mayo
del 2001.